La confitería Ángel Molina, un pilar de la historia y cultura de Almagro, ha sido homenajeada por el Ayuntamiento en reconocimiento a sus más de 140 años de dedicación y dulzura. Desde su fundación en 1882 por Avelino Molina Cano, la confitería ha pasado a través de cinco generaciones, desde sus inicios manteniendo una tradición artesanal que se ha convertido en emblemática para la ciudad.
El evento de reconocimiento fue propuesto por el teniente de alcalde, Genaro Galán, quien describió el homenaje como «una pequeña deuda pendiente» hacia la familia Molina. Galán enfatizó el agradecimiento por «tantos años de trabajo, confianza, cariño y amor por el oficio», destacando el papel de la confitería en la tradición de visitar Almagro.
Actualmente, la confitería es dirigida por Ángel Molina Maldonado y su familia, siendo Ángel Molina Cañizares, quinta generación, uno de los líderes del negocio. La variedad de dulces, que incluye delicias tradicionales como hornazos y flores de Calatrava, ha sido parte integral de las celebraciones locales.
Durante el acto, se descubrió una placa conmemorativa en la fachada del establecimiento, que destaca la contribución de la confitería a la comunidad. Ángel Molina Cañizares expresó que el reconocimiento honra el esfuerzo de varias generaciones y agradeció a empleados y clientes por su continuo apoyo.
Este homenaje no solo celebra el legado de un negocio familiar, sino que también refuerza la conexión profunda entre la confitería y la vida cotidiana de Almagro, perpetuando una tradición que sigue endulzando la vida de muchas personas.
Fuente: Facebook Ayuntamiento de Almagro








