El Museo del Encaje de Almagro se convirtió durante todo el mes de septiembre en el epicentro del arte tradicional del encaje, acogiendo un exitoso curso que reunió a más de 35 entusiastas participantes de diversas regiones de España, como Madrid, Asturias, Valencia, Alicante, Almería, Segovia, Baleares, Murcia, Zaragoza, Valladolid y Ciudad Real. Bajo la experta guía de Alonso Almansa Ballesteros, un experto descendiente de encajeros almagreños, los participantes tuvieron la oportunidad de sumergirse en el aprendizaje de las técnicas del encaje de Almagro y la intricada blonda.
Durante las intensivas sesiones, los asistentes no solo se iniciaron en el mundo de la blonda, sino que también profundizaron en el manejo de materiales como la seda, los bolillos, el tul y el “encontrao”, culminando con la creación de la majestuosa mantilla almagreña. Este curso no solo promovió la técnica, sino que también subrayó la importancia de mantener vivas las tradiciones, mostrando que estas no deben limitarse a vitrinas de museo, sino que necesitan ser aprendidas, practicadas y compartidas.
El evento fue un cálido recordatorio de que preservar el patrimonio cultural es una labor colectiva. La comunidad de participantes demostró el entusiasmo y el compromiso necesarios para mantener viva una tradición tan significativa. Desde el Museo del Encaje, se agradece infinitamente a todos y cada uno de los participantes por su dedicación a esta labor profundamente arraigada en la identidad cultural.
Fuente: Facebook Ayuntamiento de Almagro









