En Castilla-La Mancha se está desarrollando el ambicioso proyecto ESIL (Ecosystem Services Innovation Lab) con el objetivo de abrir nuevas oportunidades económicas con base en la bioeconomía y el aprovechamiento de los servicios ecosistémicos. Esta iniciativa, que cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad y está financiada por fondos FEDER, pretende unir la investigación con los sectores agrario y empresarial para enfrentar los desafíos ambientales y territoriales de la región.
El impulso del proyecto ha sido posible gracias a la colaboración entre la Fundación General del CSIC, la Universidad de Castilla-La Mancha, la Estación Experimental del Zaidín y la Asociación Impulsa y Crece. ESIL se alinea con las políticas europeas y nacionales enfocadas en la bioeconomía, con objetivos como la conservación de la biodiversidad, la adaptación al cambio climático, la prevención de incendios y el desarrollo socioeconómico rural.
El proyecto busca establecer un laboratorio territorial de innovación y formación que una ciencia con agricultura y mercado. Se centrará en identificar y valorizar servicios ecosistémicos, convirtiéndolos en oportunidades económicas para el sector agrícola. Frente a problemas como la degradación del suelo y la pérdida de biodiversidad, ESIL adoptará un enfoque innovador que incluye investigación, experimentación y colaboración multisectorial.
Una fase clave del proyecto será la generación científica para evaluar servicios ecosistémicos, especialmente aquellos relacionados con el suelo, como la fijación de carbono y la regulación hídrica. Además, se implementará un programa de emprendimiento utilizando el enfoque Living Lab, donde las nuevas iniciativas agrarias recibirán formación y validación práctica.
El proyecto también prevé la creación de un clúster que vincule servicios ecosistémicos con demanda empresarial, a través de demostraciones técnicas y eventos sectoriales. Asimismo, se elaborarán estudios sobre descarbonización para empresas interesadas en integrar estos servicios en sus estrategias.
Con una estrategia comunicativa, ESIL aspira a sensibilizar al público sobre la importancia de los servicios ecosistémicos y fomentar una comunidad activa con participación inclusiva de actores clave. Con estos esfuerzos, el proyecto busca posicionar a Castilla-La Mancha como modelo de innovación en bioeconomía, ofreciendo soluciones sostenibles que favorezcan tanto al medio ambiente como a la economía local.







